Tres maneras para enfrentar cambio climático en caficultura

Los productores cafetaleros están enfrentando el cambio climático de diferentes formas, fuertes sequías y enfermedades como la roya que reaparecieron en el café. En este artículo, Andrei Belyi, nuestro Vicepresidente para Latinoamérica y El Caribe en TechnoServe propone tres innovadoras formas cómo los productores pueden enfrentar el cambio con financiamiento, inversión e información

Por: Andrei Belyi, Vicepresidente para Latinoamérica y El Caribe, TechnoServe

Hace algunos años atrás, productores en todo Centro América empezaron a encontrar unos curiosos puntos naranja en las horas de sus plantas de café. Tiempo después, las hojas se cayeron, dejando a las plantas indispuestas para producir los granos que son cruciales para la subsistencia de estos productores.

Esta infección fungosa, llamada roya, ha empezado a incrementarse como un común en patrones acuáticos, como resultado del cambio climático. Últimamente, la epidemia podría costar un estimado de $1 billón en ingresos perdidos para la región.

 

De acuerdo con los científicos, algunos de estos eventos  podrían volverse comunes en el futuro, con el incremento del cambio climático la frecuencia y severidad de amenazas como la sequía, inundaciones y enfermedades de las plantaciones. Los pequeños productores como todo los que cosechan café en Centro América, raramente están equipados para manejar estos embates.

Para enfrentar los embates del cambio climático los prodctores deben tener acceso a financiamiento, reninvertir ganancias en sus fincas y las comunicades enteras deberán trabajar en conjunto.

Pero no debería pasar de esta forma. Nuevas investigaciones e intervenciones tienen el potencial de empoderar a pequeños productores a ser más resilientes a pesar de eventos extremos que puedan amenazar las cosechas. Demostrando una intervención exitosa, el proyecto MAS (Proyecto Mejoramiento Agrícola Sostenible) de Honduras ha logrado éxito. Liderado por TechnoServe y financiado a través de una donación de $11 millones a través de Food for Progress un programa del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos de América, el proyecto MAS tiene como objetivo incrementar los ingresos de más de 6,000 productores de café.

Cuando se convierte en una situación para proteger los ingresos de los pequeños productores y la cadena de suministros a nivel mundial por embates climáticamente inducidos, hay tres importantes factores que considerar.

Nuevos conocimientos para nuevos retos

La roya en el café fue descubierta en Centroamérica en los años de 1970 pero la actual epidemia paró con una intensidad sin precedentes y alcanzó fincas que no habían estado infectadas jamás. Sorpresivamente muchos de los productores no estaban listos para combatir esta enfermedad. Eventos extremos serán más comunes, por lo tanto los productores deben enfrentar cambios que en todos estos años de experiencia no los han preparado. Cerrar las brechas entre el conocimiento y el entrenamiento es algo altamente importante.

En el proyecto MAS, hemos conducido programas de entrenamiento extensivo en las mejoras prácticas para prevenir la roya, contando las plantas que muestran señales de enfermedad, regulando la humedad, deshierbando, podando y usando responsablemente fertilizantes y fungicidas. La respuesta ha sido tremenda, con 3,100 productores de café usando nuevas técnicas agrícolas en 10,585 hectáreas de fincas. Para reforzar estos entrenamientos, el proyecto está mandando mensajes de texto a través de celulares para aquellos productores que desean información a la medida sobre cómo proteger el café.

Acceso a financiamiento

A veces el conocimiento no lo es todo. Algunas de las más poderosas herramientas para construir la resiliencia requiere inversión por parte de los productores. Para cultivos como el maíz y otros granos, con semillas de variedades resistentes a la sequía, los sistemas de irrigación pueden compensar la corta temporada de lluvia. En el caso del café, nuevas plantaciones y el rejuvenecimiento de viejas plantas pueden ayudar a prevenir la roya. Pero los pequeños productores frecuentemente se ven amenazados por este tipo de inversiones porque cada dólar de sus ganancias se necesita para mantener a sus familias y mantener sus fincas en funcionamiento y los bancos son reacios a este problema porque ellos lo consideran como un riesgo en los prestamos para productores.

Entonces en Honduras, hemos trabajado para facilitar financiamiento para que ellos paguen estos insumos necesarios. Con nuestro aliado, la organización sin fines de lucro Fundación para el Desarrollo de Negocios Rurales (FUNDER), estamos mejorando la relación de las cajas rurales, los bancos rurales y el crédito para las uniones que trabajan con productores, beneficiando a más de 6,300 de ellos. Adicionalmente, cerca de una docena de nuevas alianzas han apalancado más de $6.5 millones de inversiones para pequeñas fincas cafetaleras. Trabajando juntos, el sector privado, el público y las organizaciones sin fines de lucro permitiremos que los productores accedan a las herramientas que necesitan.

Resiliencia a través de altos ingresos

Los créditos no son la única forma en que los productores pueden acceder a fondos para reinvertir. Con altos ingresos, los pequeños productores pueden tener un extra de efectivo para invertir en sus fincas. Una de las mejores formas para incrementar los ingresos de los pequeños productores es acercándoles a cadenas de valor que pagan un premio sobre el precio del café como producto primario y les permite a ellos obtener una ganancia grande de esos precios diferenciados.

Para los productores de café en Honduras, el mercado de especialidades promete grandes márgenes que se traducen en altos ingresos. Nosotros trabajamos de cerca con las organizaciones de productores, con grupos de pequeños agricultores para mejorar la calidad de sus cosechas. Entre la cosecha del 2014 y del 2015, el valor de las acciones por el grano de café que era considerado como superior pasó de 59% a 83%.

Para reforzar estos entrenamientos, el proyecto está mandando mensajes de texto a través de celulares para aquellos productores que desean información a la medida sobre cómo proteger el café.

En un país donde la basta mayoría de los productores tradicionales venden su café a intermediarios, nosotros podemos fortalecer las habilidades de las organizaciones de productores para vender directamente a los exportadores. Como resultado, los productores se están llevando una gran parte de esta ganancia a sus casas. Productores participantes ahora ganan un costo promedio en cada libra de café de $0.5 a $0.61 por encima del precio del café como producto primario y de esta forma sus ingresos rondan los $1,400 (con productores que vendieron su producción completa a los mercado contratados logrando un promedio de ventas adicionales valoradas en $4,403). Esos ingresos extras les están permitiendo invertir en los insumos para hacer crecer sus ingresos en el futuro y protegerse de la roya. Con altos ingresos, acceso a crédito y financiamiento, el porcentaje de productores rehabilitando sus fincas se incrementará y quintuplicará.

Productores en la línea de enfrente

Crear resiliencia a través de los pequeños productores no es solo para proteger y hacer crecer sus ingresos. Es acerca de mantener la seguridad alimentaria enfrentada ante los impredecibles sucesos del medio ambiente.

Entonces la comunidad internacional deberá contribuir con el debate ante la respuesta sobre el cambio climático pero los pequeños productores pueden ahora tomar un papel para sus propias respuestas. Muchos de estos productores están actualmente mejor entrenados ante los riesgos que el cambio climático puede envestir y les permitirá tomar pasos para proteger sus fincas e ingresos. Combinado con respaldo de programas como el de Food for Progress una iniciativa financiada, nosotros podremos haber encontrado el progreso real o haber enfrentado intrínsecamente el cambio global.