Fortaleciendo comunidades en el balance de género

Más de 2,900 productores de café se están beneficiando de entrenamientos balanceados en género que el equipo de TechnoServe Nicaragua imparte. Esta historia describe el perfil de Diana Peralta, entrenadora comunitaria del proyecto Cosechemos Más Café.

Por: Daniella de Franco y Hazel Barahona

Investigaciones muestran que los equipos más diversos toman mejor decisiones complejas e innovan más, y que los equipos de sexos mixtos superan a los equipos formados por sólo hombres o sólo mujeres.  Estos beneficios están dando sus frutos para el proyecto Cosechemos Más Café en Nicaragua, donde un equipo de entrenadores comunitarios equilibrado en cuanto a género está capacitando a más de 2,900 productores y productoras en buenas prácticas agronómicas de café.

Un día con Diana, entrenadora comunitaria de Cosechemos Más Café

El día de Diana Peralta, entrenadora comunitaria, comienza a las 4 de la mañana, cuando se despierta para hacer el desayuno y alistar a sus tres hijos para la escuela. Sigue una mañana y tarde llena de capacitaciones con personas productoras en comunidades remotas, lo cual requiere viajar por carreteras montañosas a pie y en su nueva moto.  Al igual que las otras tres entrenadoras comunitarias mujeres del equipo, Diana sacó un préstamo para comprar una motocicleta para movilizarse de forma segura y para cubrir las largas distancias entre fincas con más facilidad. "No sabía conducir ... Nunca había dicho: Voy a agarrar una moto y voy a dar una vuelta,’” dice Diana.

Diana sacó un préstamo para comprar una motocicleta para movilizarse de forma segura y para cubrir las largas distancias entre fincas con más facilidad.

El mayor reto de Diana es comprobarle a los productores varones que ella sabe de lo que habla.  “Sinceramente llegué con miedo porque tuve participación primeramente de hombres y cuando llegue decían: ¿Y esta que me viene a decir a mi si yo se mas que ella?”, dice Diana.  Su confianza ha incrementado durante los últimos meses, gracias a la formación de TechnoServe y su propia experiencia cultivando café junto a su madre.  “No tengo temor cuando un productor me pregunta cómo hacer un tejido, porque se como mi mamá lo hizo en la finca”, dice Diana.  En la década de 1980, los padres de Diana huyeron a Honduras para escapar de la guerra civil de Nicaragua, dejando atrás la finca de café de la familia.  Hoy día, Diana y su madre han rejuvenecido la finca y ella tiene su propia pequeña parcela de café. 

Antes de unirse al equipo de Cosechemos Más Café, Diana trabajó como banderillista, parando el tráfico en sitios de adoquinado de carreteras.  “Diría que es mejor ahora porque tengo tiempo con mis hijos.  Es cierto que me toca a veces hacer dos entrenamientos en el mismo día pero se que en la tarde llego a dormir con ellos y a platicar un rato”, dice Diana.

Proceso de reclutamiento y selección de entrenadores comunitarios

Diana y los otros entrenadores comunitarios pasaron por un proceso de reclutamiento y selección basado en el modelo desarrollado por la Iniciativa de Café en África Oriental: la experiencia técnica importa menos que la efectividad con que una persona le puede enseñar a otros.  Se invita a las personas candidatas a participar en un taller de inmersión a lo largo de tres días, durante los cuales aprenden a ejecutar un entrenamientos agronómicos -desde el rompehielos, hasta una demostración práctica de cómo fertilizar el café correctamente-.  Al final del taller, las personas candidatas muestran lo que han aprendido mediante la ejecución de un simulacro de capacitación a productores, que sirve como un indicador de su futuro desempeño en el puesto de trabajo. Como las decisiones de contratación se basan en las habilidades de las personas candidatas, el proceso de selección es más inclusivo que la entrevista tradicional.   

“Somos un buen equipo y todos nos ayudamos”.

A medida que el proyecto Cosechemos Más Café pone a prueba innovaciones como la recopilación de datos a través de una plataforma móvil basada en Salesforce, la red de entrenadores comunitarios se apoya mutuamente. “En el grupo me siento fortalecida, me siento con ánimo, cuando tengo una consulta llamó a los chavalos y nos quitamos las duda.  Así mismo nos llaman los chavalos”, dice Diana.  “Somos un buen equipo y todos nos ayudamos”.